jueves, 21 de abril de 2005
Pablo Aimar: “Estoy con Antonio López y creo que debe seguir como entrenador”
El argentino, que se recupera de las molestias que le impidieron jugar en Mallorca, admite que las grandes exigencias de las últimas temporadas están pasando factura física al equipo
Pablo Aimar está con ganas de reaparecer. Trabaja mañana y tarde para ponerse a punto y superar las molestias físicas que le impidieron jugar en Mallorca.
–Me siento con ganas, pero el domingo no estaba bien y preferí dejar el lugar a alguien que se encontrara mejor. Sentía que me iba a pasar algo si forzaba.
–¿Fue una sensación que había experimentado antes?
–Sí. Disputé partidos estando mal y terminé antes de lo que debía y encima tuve que parar tres semanas. Ahora he preferido no jugar y saber que estaré bien para el Albacete.
–Es una de las seis finales que quedan...
–Es la realidad, aunque suena a tópico. Nos jugamos entrar en la mayor competición y estamos en la pelea pese a no haber mostrado un buen nivel en los últimos partidos.
–Demasiadas incidencias a lo largo de la temporada, ¿verdad?
–Sí, ha sido muy irregular.
–¿Había vivido otra así?
–Quizá la posterior al primer título de Liga. Pero no fue catastrófica, porque quedamos con los mismos puntos que el Celta, que entró en la Champions. Lo que ocurre es que aquí se habla muy rápido de fracaso. Este año hemos tenido altibajos, pero también millones de lesiones y eso a un equipo le daña muchísimo.
–Pero eso no puede ser una excusa.
–No. Nosotros intentamos darlo todo siempre. Esa es una característica del Valencia. Este equipo quizá corre más que otro.
–¿Puede ser que las exigencias de los últimos años hayan pasado factura?
–Por supuesto que pasan factura. Ese año o el siguiente, aunque han sido lesiones de tobillo, rodilla... Musculares también, pero eso ocurre en todos los equipos.
–Ahora se avecinan Albacete, Numancia, Barcelona...
–Y Espanyol, Levante y Osasuna.
–Salvo el Barça, los demás son asequibles, ¿no cree?
–Parece un casete que nos ponemos todos, pero la realidad es que no hay rivales pequeños ni grandes. Cuando uno entra a la cancha sabe que hay equipos mejores que otros, pero ninguno es demasiado chico.
–Sin embargo, con algunos la derrota entra en el terreno de la lógica y con otros no se debe perder.
–Aunque no lo consigue nadie, la mayor virtud de un equipo es jugar todos los partidos como si fueran la final del Mundial. Pero es imposible que un futbolista esté siempre igual. Ni diez puntos ni tres: siete. Con 50 encuentros al año es difícil hacer cada domingo el partido de tu vida.
–De los recientes, ¿cuál ha sido el mejor de Pablo Aimar?
–Me gustó mucho el del Betis, hace poco. No hice gol, pero di un buen pase y tuve movilidad. O el del Real Madrid... A mí me gustaría que todos me salieran como un día que hice tres goles. Pero yo no soy un goleador.
–Quiza es mejor distribuir, dar asistencias, ordenar el juego...
–No. Menos los porteros, que a lo mejor prefieren parar un penalti, lo que más le gusta a un futbolista es hacer gol. Y el que diga lo contrario, miente.
–¿Quién es el rival que más puede incomodar en la lucha por alcanzar un puesto de Champions?
–Creo que el Villarreal. Ha jugado muy bien este año. Pero somos muchos equipos los que estamos juntos y nos enfrentaremos entre nosotros.
–En la pasada jornada ya hubo resultados que favorecieron al Valencia, pero el equipo no sentenció en Mallorca.
–Era una linda oportunidad. Y la del domingo anterior también. Pero habrá más. Algo tan viejo como el fútbol siempre te da la revancha.
–¿Cree que Antonio López debe seguir la próxima temporada?
–Yo me alegré cuando se hizo cargo del equipo. Desde que era segundo de Benítez, hablaba mucho con los jugadores. Los conoce bien y está muy capacitado para ser el entrenador del Valencia. Yo creo que debe seguir como entrenador la próxima temporada. Hablo por mí. Es mi pensamiento, estoy con él y con la gente que está con él.
–Con Claudio Ranieri no existía ese ‘feeling’, ¿verdad?
–Yo tuve una buena relación con él. Con todos los entrenadores. No soy alguien que vaya quejándose ni creando problemas. Siempre intento sumar.
–Pero con Antonio López juega más a gusto.
–Por supuesto, porque me gusta situarme por detrás del delantero. Pero no me disgusta para nada hacerlo un poco para la izquierda, como jugué con Ranieri alguna vez.
–Además, usted no puso trabas.
–E hice buenos partidos. Un día me comentó que creía que me podía sentir bien en esa zona y le dije que adelante. Si vos mirás cualquier partido, yo juego mucho más por la zona izquierda que por la derecha. Me queda más fácil el regate.
–¿A qué se debe?
–No lo sé. El setenta por ciento de las veces estoy más por allí. Lo hago inconscientemente.
–En la situación actual del Valencia, ¿el jugador se plantea que debe ganar como sea o prima hacer un buen partido?
–Primero ganar como sea, pero estoy convencido de que la mejor forma de hacerlo es tomando la inicitiva, teniendo el balón, jugándolo, buscando variantes. Al final termina siendo lindo y ganas el partido jugando bien, decidiendo bien, sin hacer caños, ni sombreros, sino lo que corresponde en cada momento.
–El futbolista siempre sabe lo que debe hacer; otra cosa es que acierte, ¿no?
–Sí, pero muchas veces, después de que diste un pase para un costado, te das cuenta de que era para el otro, aunque fuera lindo, con el tacón. Jugar bien es tomar bien las decisiones.
–Fuera del campo, a Pablo Aimar no le gusta asumir el papel de líder.
–En los partidos siempre intento jugar todos los balones, corro, no me escondo nunca... Pero fuera del campo, ¿qué es ser líder? ¿Ir a todos los programas de radio y televisión y hablar en la prensa y pelearse con todos? Si eso es un líder, no me gusta.
–¿Qué opina de la sanción que López ha impuesto a Di Vaio?
–Este tipo de situaciones no gustan a nadie y sólo espero que se solucione pronto.
–¿Cree que el Barcelona acabará llevándose la Liga?
–Espero que pierda cuando juegue en Mestalla, pero no creo que se le escape la Liga, porque tiene mucha ventaja. Cuenta con dos partidos sobre el Real Madrid y la diferencia de goles a su favor.


